Blog

Colaboraciones.ISIS, el renacimiento.
isis-renacimiento-Soy-Perfecta-Espacio-Virtual-Para-Mujeres-2

ISIS, el renacimiento.

El arquetipo femenino global representa siempre una dualidad entre los conceptos de vida y creación, muerte y destrucción. En las culturas politeístas, estas propiedades se diferenciaban en distintas diosas arquetípicas mostrando unas la cara constructiva y otras la destructiva, aunque en otras podemos encontrar esa dualidad representada en una sola figura. Cuando el ser humano abandonó la naturaleza como espacio de culto –cuevas, montañas, bosques- y pasó a la adoración en templos, olvidó la santidad de la Tierra y se produjo el derrocamiento de la Diosa Madre, así como la desconexión entre cuerpo y alma. La religión se hizo patriarcal, y nuestra sagrada relación con la naturaleza desapareció. Ahora que estamos destruyendo a Gaia, la Madre Tierra, esta reconexión se hace más necesaria: tenemos que renacer. 

ISIS es la diosa egipcia del renacimiento. Relacionada con la luna, la magia y las aguas, sigue siendo una de las imágenes más conocidas de la feminidad absoluta. Modelo en el que las futuras generaciones de deidades femeninas en otras culturas se basaron,  es la más poderosa deidad del mundo antiguo, personificación de la «mujer completa». Fue adorada en todo el mundo greco-romano. Durante el siglo IV, cuando el cristianismo se fue abriendo hueco en el Imperio Romano, sus adoradores fundaron los primeros cultos a la Madonna con el fin de mantener su influencia viva. En el cristianismo primitivo, sus seguidores se llamaban a sí mismos Pastophori, es decir, los pastores de Isis, que podría ser el origen de la palabra «pastores» como la entendemos hoy en relación al nacimiento de Jesús. Las antiguas imágenes de Isis amamantando a Horus inspiraron el estilo de los retratos de la «Virgen con el Niño» que se encuentra en el arte religioso cristiano. En su papel como guía a los infiernos, Isis fue retratada a menudo con los brazos extendidos con alas en posición de protección, imagen que fue incorporada al trono en el que se sentaban los faraones. 

Como arquetipo, lo es de la transformación. Encarna las virtudes de lo femenino, la capacidad de sentir profundamente acerca de las relaciones, el acto de la creación, y la fuente de sustento y protección. A veces Isis podría ser embaucadora e ingeniosa, empleando tretas en lugar de la lógica o de la fuerza bruta, pero es también el arquetipo que nos muestra cómo podemos usar nuestros dones personales para crear la vida que deseamos. Este arquetipo nos advierte sobre la necesidad de renovación ocasional y reconexión y que debemos reconocer y aceptar el fondo de nuestras emociones y de nuestra auténtica verdad. 

Es un arquetipo que cura nuestras heridas en un mundo de contrastes y contradicciones, nos guía y nos ayuda a avanzar. Nos anima a recomponer las partes perdidas de nuestra alma. Consuela cuando nos sentimos insignificantes y aisladas. Nos infunde fuerza en los procesos de cambio, nos enseña a ver el sufrimiento como algo fructífero y que la puerta de los mundos se traspasa para crecer. Porta la llave Ank, que conduce a la vida, con el fin de recordarnos nuestra verdadera naturaleza, la del constante renacimiento. 


Es tu turno: Te invitamos a que dibujes tu propia llave Ank en el centro de un papel.  Siéntate en el suelo imaginando un círculo dorado a tu alrededor. Cerca de ti, prende una vara de incienso, llena un cuenco con agua, coloca objetos a su alrededor que te sean queridos y algunas piedras y cuarzos. Enciende una vela. Cierra los ojos y visualízate rodeada por las alas doradas de Isis. Siente su fuerza en ti y pídele que te lleve hasta la puerta del mundo, el conocimiento curativo más importante para ti en este momento. Visualiza como con sus alas te llevan desde la oscuridad total hasta una puerta. Fíjate en cada detalle de ésta, el material del que esté hecha, su altura y su anchura… Tras la puerta se encuentra la parte de tu vida que sientes que debería cambiar para sentirte plena. En tu visualización, coge tu llave Ank y pregúntale que te revele tu auténtica verdad. Abre la puerta y deja que el mensaje de Isis que hay tras ella te sea revelado. Cuando acabes, dale las gracias a la diosa y pídele amablemente que te lleve de regreso. Al finalizar, escribe en el reverso de tu dibujo los dones que la diosa te ha mostrado que posees para construir la vida que realmente deseas para ti. 

Ilustración de: Yolanda Ucha Bouzada

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Carrito

“Soy Perfecta” es un mirarse mejor, un quererse más, es un creer en nosotras mismas, es un estado de ánimo, es una decisión. Y tú, ¿eres perfecta?

Redes Sociales